Es indudablemente confortable para nosotros, los discípulos y seguidores del Señor, sentir cerca la voz de Jesús que nos invita a tranquilizarnos, cuando vivimos sacudidos por las tempestades de la vida; y a no temerle a nadie, cuando sabemos que Él está ‘embarcado’ con nosotros, en la misma aventura eclesial de vida y de fe. […]

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