Cristobal Colón      Hernán Cortés

El pasado 12 de Octubre, fue el día en que se conmemoró La Hispanidad coincidiendo con un aniversario mas del Descubrimiento de America y con la festividad de Nuestra Señora del Pilar patrona de España, sin embargo como cualquiera lo puede constatar, esta fecha paso desapercibida para la mayoría de los mexicanos, un síntoma mas del olvido al que se ha sometido a nuestras raíces culturales y espirituales a lo largo de varias décadas. 

Es evidente que para los liberales anticlericales, que desde hace mas de 140 años gobiernan nuestra patria, es fundamental borrar todo recuerdo de catolicidad del calendario cívico de nuestra nación por lo cual, se ha arrumbado el significado de Hispanidad para sustituir su recuerdo, con la memoria de una simple hazaña humana. 

La Hispanidad en su significado mas profundo,  representa la identidad espiritual de las naciones que desde el sur del Río Bravo hasta el Cabo de Hornos fueron evangelizadas y civilizadas por España, la Madre Patria de quien heredamos la religión católica con la cual la nación ibérica cumplió como ninguna otra el mandato de Jesucristo: “Id y predicad el evangelio a todas las naciones.” El catolicismo constituye  una parte fundamental de las tradiciones y la forma de ser de todas las naciones iberoamericanas por lo cual es un deber de gratitud el considerar la obra de España como nación educadora en la fe la cual a través de abnegados misioneros supo extender el Reinado Espiritual de Cristo en las tierras descubiertas a partir de 1492. 

La Hispanidad no tiene solo un significado espiritual, sino también cultural ya que representa la inserción de las naciones iberoamericanas en la gran familia de países occidentales cristianos, herederos de instituciones, ideas y costumbres provenientes tanto de la Grecia y Roma antiguas, como de la Europa surgida tras el Imperio Carolingio, lo cual constituye nuestra identidad peculiar en el concierto mundial de las naciones. 

El 12 de octubre ciertamente es recordado, por ejemplo,  en las escuelas de educación básica como el día del descubrimiento de America, pero el laicismo educativo que manipula las conciencias  de la niñez, se ha encargado de despojar a esta conmemoración de su carácter espiritual, para hacer de su recuerdo una apología de las hazañas exploradoras y de navegación de Cristóbal Colon, las cuales si bien tienen su mérito, no son lo esencial de esta fecha, ocultándose de esta manera la importancia de la llegada de la Buena Nueva del cristianismo a nuestro continente y su integración al conjunto de naciones occidentales. 

Es preciso denunciar también, cómo los pseudo intelectuales de izquierda atacan la obra de España en nuestra America, argumentando que los colonizadores solo llegaron al nuevo continente guiados por el hambre de oro y la ambición de poder. Sin embargo olvidan que la mentalidad  española de aquella época estaba imbuida de un celo apostólico inquebrantable, forjado en siglos de Reconquista de su propio suelo contra el invasor musulmán y que si bien en algunos casos la avaricia se hizo presente, no se puede soslayar de ningún modo el interés por el bien de las almas de los indígenas, no solo de los misioneros sino incluso de los primeros soldados que exploraban las tierras americanas. 

Muestra de este celo apostólico es la manera en que Hernán Cortés procuraba, la mayoría de las veces  mediante la persuasión, apartar a sus aliados indígenas de las practicas idolátricas que mantenían, a las cuales muchas veces se sumaban actos de canibalismo y sodomía totalmente contrarios a la naturaleza humana, pero que finalmente fueron erradicados por los civilizadores españoles. 

Es muy común escuchar que la época virreinal en México, comprendida de 1521 a 1821, fue una era de opresión, explotación y oscurantismo, en la cual los españoles vaciaron a nuestro país de múltiples riquezas y se dedicaron a subyugar inmisericordemente a los indios a través de instituciones como la encomienda o el repartimiento. Sin embargo si bien existieron casos de abusos, estos no se pueden considerar  como la regla general, pues con prontitud la Corona española dispuso de legislaciones que tendían a proteger a los indios como vasallos (no esclavos) que eran del Rey. 

Todas las ideas tendientes a denigrar el papel de España en nuestras tierras, tienen su origen en la Leyenda Negra, estrategia de desprestigio a gran escala,  instrumentada por los protestantes europeos, encabezados por Inglaterra, como un arma más de la guerra desarrollada a partir de la Reforma  contra la España católica. 

Es por ello un deber de los católicos conocer mas a fondo el periodo virreinal de la historia de nuestra nación y las circunstancias verdaderas en que se dio nuestra conquista y evangelización, pues de esta manera se podrá difundir el conocimiento exacto del papel que el catolicismo tuvo como constructor del alma nacional y destruir los prejuicios antiespañoles que desgraciadamente mueven aun hoy muchas acciones de grupos “reivindicadores de lo mexicano” pues no es exagerado afirmar que la mayor parte de las veces un ataque a España es un ataque al catolicismo.