El cordero de Dios (Jn, 35-42). Por Umberto Marsich, Misionero Xaveriano

  El cordero, sin lugar a dudas, ha sido la mejor ofrenda que los humanos han dedicado a los dioses. Israel no ha sido la excepción. Es suficiente, en efecto, recordar el cordero inmolado en la noche de pascua, signo y expresión de la liberación de Dios a favor del pueblo. Y esto es cierto, con mayor...