Diariosinsecretos/ Por: Angélica García Muñoz/26 de julio/ San Pedro, Cholula, Puebla.-  Bajo torrencial lluvia, miles de católicos escucharon la Santa Misa, concelebrada por el nuncio apostólico Cristophe Pierre y el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, donde anunciaron el inicio de la Misión Continental en toda la arquidiócesis.  

Histórica fue la visita Cristophe Pierre, quien fue rebautizado en Uganda como el hombre que hace caer la lluvia, y que una vez más en la milenaria Cholula,  Dios le concedió esa gracia, y en medio del aguacero, clausuró la visita pastoral que por 21 días se realizó en 12 parroquias de la región. 

“Los católicos no le tienen miedo a nada, sólo es lluvia”, dijo Christophe Pierre, a las más de 5 mil almas congregadas en el atrio de la Capilla Real de la Orden Franciscana, que unidas en un solo corazón, proclamaron vítores a Jesús resucitado por las gracias recibidas por ser el primer decanato donde se inició la Misión Continental. 

El nuncio apostólico, dijo: “La misión del católico como bautizado es vivir nuestra fe dentro de la familia; los padres deben ayudar a sus hijos a conocer a Jesús; ahí se confirma si somos discípulos y misioneros; el discípulo acepta dejarse transformar por la amistad de Jesús, y en donde es importante la coherencia, cualidad que consiste en lo que creo lo vivo”.
“Yo, creo en Dios, escucho y me esfuerzo por poner en práctica su Palabra; no es fácil ser padres de familia coherentes, sacerdotes coherentes; obispos coherentes; nuncios coherentes,  religiosas coherentes y laicos coherentes… Sabemos que somos fáciles pecadores, pero creemos en la fuerza del espíritu de Dios, y por eso la importancia de pertenecer a su Iglesia. Como decía Pablo -Todo lo puedo en Aquél que me conforta-“.
“Los frutos del Pentecostés son por la fuerza del espíritu de Dios”, dijo el nuncio apostólico a los fieles, a quienes recordó que al igual que la gente se reunía para escuchar la palabra de Jesús y se olvidaba de comer, así los cholultecas se han olvidado de la torrencial lluvia, y es que Jesús dijo a sus discípulos dadles de comer, a partir de 5 panes y dos peces, era solo un signo para la gente que buscaba en sus corazones esperanza de vida eterna, y es en la Iglesia donde podemos tocar y experimentar el amor de Dios, porque somos el cuerpo resucitado en este mundo, el pan de Dios, la fuerza para vivir como misioneros”.

Y vino el anuncio: “Hoy, en Cholula, empieza la misión para toda la arquidiócesis, esa misión va a transformar la realidad de nuestro mundo; es por eso que ustedes como misioneros vayan a anunciar que Dios nos ama,   Dios es amor”. 

La lluvia arreció, y  Christophe Pierre, recordó la anécdota: “Antes de ser nuncio apostólico de México, lo fui de Africa, en Uganda, en la frontera con Kenia, los nativos   karu munyon tienen por  costumbre dar un nuevo nombre, como nuevo bautismo de bienvenida al visitante, y el día que llegué llovió, después de un largo período de sequía, donde la gente pasaba hambruna, por eso me pusieron el hombre que hace caer la lluvia”.Lo que no sabía el nuncio es que la región cholulteca clamaba al cielo por agua, en los últimos días los campesinos estaban desesperados por el intenso calor y la tardía lluvia para los cultivos. 

Un segundo llamado del representante papal fue a los jóvenes, a quienes pidió pensar que Dios los llama a la vocación sacerdotal o religiosa. “Hay que oír y prestar atención”. 

El agradecimiento fue a los sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos comprometidos, por haber visitado las casas ubicadas en el decanato de la región conformado por 12 parroquias.“Ustedes, se ofrecen como ofrenda viva, como testimonio vivo de que Dios existe”.
“Es un año sacerdotal, y el pueblo debe ser consciente que sus sacerdotes han recibido el poder del Espíritu Santo para guiarlos hacia Dios, y enseñar la palabra de Dios con autoridad; hay que rezar mucho para que ellos sean santos y les ayuden a encontrar a ustedes el camino  de sus vidas”.
 

Monseñor Víctor Sánchez, lució con una sotana blanca con filos dorados, con una cruz que llevaba en el centro el Corazón vivo e Inmaculado de Nuestro Señor Jesucristo coronado con espinas, y en su mano sostenía una rosa, color rosa, que le obsequió una humilde mujer. 

Al finalizar la Santa Misa, la fiesta continuó en el interior del templo, a los pies de la Virgen del Tepeyac, custodiada por ángeles, en donde el nuncio apostólico, concluyó, diciendo:“Todos aquellos que estén en estado de pecado reconcíliense con Dios, ese es el principal objetivo de la Misión Continental, y al salir de aquí vayan con el deseo de decirle si a Jesús como María”. 

Vinieron los cantos de salmos por los grupos neocatecumenales, y las danzas autóctonas, toda una algarabía que la lluvia no pudo frenar. 

En la apertura del evento religioso, la bienvenida estuvo a cargo del Vicario General Amador Tapia, quien hizo la reseña histórica: “Cholula, fue junto a Teotihuacán, el centro cultural más importante de Mesoamérica, 20 años vivió aquí Quetzalcóatl. Aquí, se apertura también el alma misionera; en 1519, se realizó la primera misa, en la portada del atrio franciscano. Fue evangelizada en el siglo XVI por los padres franciscanos; y vino Juan de Palafox y Mendoza, pero nunca un nuncio apostólico, y por eso hoy es un día histórico”. 

“Cholula, modelo de la inculturación del Evangelio, en donde en el siglo XVI comenzó  la Evangelización, pero el Cristianismo no vino a destruir la cultura cholulteca, sino que se fusionó, son una misma”.