Presumimos un régimen democrático, un estado político donde se garantizan las libertades de los ciudadanos, fundamentalmente las de pensamiento, expresión, prensa y religión. Estos derechos de primer orden han sido los detonantes de revoluciones y luchas que llevaron al derrocamiento de absolutismos y autoritarismos. No podemos concebir una sociedad como la nuestra sin la libertad […]

