México es un País libre, plural y democrático donde las personas e instituciones tenemos el derecho y el deber de expresar nuestras opiniones sobre los asuntos que atañen a la vida pública nacional.
Como ciudadanos comprometidos con el bien común de nuestro país afirmamos:
1. La familia es la base natural y fundamental del buen desarrollo de toda la sociedad por lo que debe gozar de la protección del Estado.
2. El matrimonio es la unión libremente establecida entre un hombre y una mujer para realizar una comunidad de vida, amor, respeto, igualdad y ayuda mutua entre cuyos más nobles fines está el de procrear hijos y educarlos para el bien.
3. La vida es un regalo de Dios para cada persona. Debemos proteger a los que no tienen voz, empezando por los más débiles e indefensos como son los concebidos, los niños y los enfermos.
4. La paternidad es un don y una responsabilidad que debe ordenarse al desarrollo integral del niño, jamás para cubrir necesidades o “derechos” de los adultos.
5. La adopción siempre debe realizare considerando el interés superior del niño, con el fin de restituirle lo que ha perdido: un padre, una madre, una familia.
6. La Libertad religiosa es el derecho de los creyentes y no creyentes para manifestar su religión o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en público como en privado.
7. Los laicos católicos que somos la inmensa mayoría del país y en pleno ejercicio de nuestros derechos ciudadanos, apoyamos a todos nuestros Cardenales y Obispos y nos solidarizamos con la Conferencia del Episcopado Mexicano, quienes han expresado, con respeto, firmeza y valentía, su desacuerdo con los fallos emitidos por la Suprema Corte de Justicia de la Nación con respecto al aborto, los llamados matrimonios del mismo sexo y su derecho a la adopción.
8. La cultura jurídica debe centrarse en la persona y favorecer a los más desprotegidos como son las viudas y los huérfanos, los migrantes y refugiados, los indígenas, los marginados de las ciudades y del campo, las mujeres embarazadas, los discapacitados y de manera especial, los niños y los concebidos.
9. La cultura de la vida debe prevalecer sobre la cultura de la muerte para que todos encuentren vida en abundancia desde la fecundación hasta la muerte natural.
10. Los Caballeros de Colón, pedimos la intercesión de Santa María de Guadalupe y del Padre Michael J. Mc Givney para ser cada día mejores católicos y mejores ciudadanos y así trabajar unidos con todos los miembros de la Iglesia y de la sociedad por la paz, la justicia, la libertad y los derechos de las personas para hacer realidad la civilización del amor.
Unidos al Papa y fieles a la Iglesia Caballeros de Colón de los Consejos de Estado Centro, Sur, Noreste y Noroeste de México www.kofc.org