MÉXICO EN EL CAMINO DE LA PAZ. Por Juan Pablo Bribiesca Espinosa*

“Es bueno comenzar una nueva etapa del camino poniéndose con decisión en el camino de la paz.” (Homilía del Papa en la Jornada Mundial de la Paz, Ciudad del Vaticano, 1 de enero de 2011)

Odio, Guerra, mentira, ficción… muchas son las palabras que definieron el año que ha culminado, y éste que ahora comienza no será para México el año de la paz; para nuestra Patria probablemente sea este el año más sangriento de las últimas décadas. Económicamente podemos esperar un año de estabilidad aún a pesar del aumento de la pobreza extrema. Para la Iglesia este podría ser un año en que las relaciones Iglesia-Estado, Iglesia-Milicia, podrían mejorar; para la sociedad civil será un año en que el temor será compañero de nuestras vidas, así como la esperanza que podrá ser reavivada ahora que caminamos con mucho dolor hacia un México de paz.

Los acontecimientos en este momento histórico tendrán incidencia fundamental en el próximo sexenio; para este año se pueden  pronosticar ejecuciones cada vez más frecuentes debido a la desarticulación de la estructura del narcotráfico, tensión interna dentro de los partidos políticos, principalmente en el PAN que, en medio de las luchas de los grupos de poder que buscan “huesos” para el 2012, deja que el tiempo transcurra empolvando el ideario del partido y sin tener alguna figura pública que empiece a preparar terreno para las próximas elecciones federales.

El 2010 dejó mucho de qué hablar, desde las repugnantes alianzas entre el PAN y el PRD con candidatos formados por el PRI, entre las cuales tal vez el caso más vergonzoso sea el del actual gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle protegido de la maestra Elba Esther Gordillo;  narcopolíticos de todos los partidos destacando la familia Godoy con el PRD, la exaltación del maniquí del PRI, Peña Nieto, el acercamiento cada vez mayor de AMLO al PT y su ruptura casi inminente con el PRD, y el secuestro del empresario y político Diego Fernández de Ceballos, secuestro con un mensaje claro del crimen organizado para todos los empresarios que ahora viven con más temor que nunca, generando inestabilidad política en este periodo preelectoral.

Al 2010 ya eran, según la estimación oficial de la PGR, 30.000 las muertes desde el comienzo de la ofensiva contra el narcotráfico; como consecuencia de la desarticulación de los cárteles por los golpes que han recibido los principales capos como Edgar Valdez Villareal, Nazario Moreno González, ‘El Chayo’, los Arellano Feliz, las muertes podrían ascender exponencialmente conforme se acerquen las elecciones del 2012 llegando probablemente a 50.000 muertes; ésta lucha dolorosa pero necesaria entre el ejército mexicano y el narcotráfico parece no tener fin, pero es un cáncer que con mucho dolor tendrá que ser extirpado.

Según estimaciones reveladas por  la Secretaría de la Defensa Nacional,  en todo el país alrededor de medio millón de personas tienen que ver con esta red criminal, los cárteles se encuentran en crisis, la lucha no ha culminado y el ejército ha tenido un progreso considerable, el fin de esta lucha no se vislumbra, los abusos no han faltado pero la solución no puede ser pactar con el crimen organizado a cambio de “paz”.

¿Qué será de Nuestro México? Tanto dolor en nuestra Patria, tanta muerte y desintegración engendrará pánico pero también permitirá que germine en los corazones el deseo de renovar el espíritu y combatir con nobleza y justicia en defensa de los grandes dones que Dios nos ha concedido.  “La humanidad no puede mostrarse resignada a la fuerza negativa del egoísmo y de la violencia; no debe acostumbrase a conflictos que provocan víctimas y ponen en riesgo el futuro de los pueblos”, intervendría el santo padre en el ángelus del 1º de enero.

Este será el México del 2011, un México camino a la paz, un México que ahora más que nunca debe creer en la bondad, necesitara disipar el temor y ser agente de una verdadera transformación social.

*Integrante del Consejo de Analistas Católicos de México.

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